Consideraciones sobre #contigentetuiter

Consideraciones sobre el #contingentetuiter

La política editorial-existencial de El Modernísimo obliga dudar cartesianamente de toda intentona de institucionalizar y organizar aquello que nace libre y armonizado con el caos del universo social. Los movimientos sociales auténticos se gestan en ese universo. Sin embargo, existe una tendencia, particularmente en grupos de autodenominadas izquierdas, a construir estructuras que contengan ese movimiento y termine disipándose en ese universo que lo creó. Los tristes intentos por crear un partido socialdemócrata, la vida trágica un Frente Zapatista y un sinnúmero de organizaciones de la sociedad civil, redes y colectivos que aparecen y desaparecen mientras que las causas que las originan se mantienen son ejemplos de esa tendencia. De ahí que pongamos en duda el autodenominado #contingentetuiter.

El 26 de septiembre se llevó a cabo una especie de asamblea fundacional del #contigentetuiter. La reunión se realizó en la CDHDF, organismo público autónomo con alto grado de aprobación y legitimación en la sociedad civil de la Ciudad de México, y en todo el mundo gracias a la transmisión simultánea por cámaras webs. De acuerdo con el blog de Jesús Robles, quien dirigió la reunión dominguera, el contingente tuiter “es una forma de articulación de activistas que en twitter comparten la misma agenda”, que nació en el contexto de la protesta social contra una PGR reaccionaria, y se integra “por personas que se identificarán como ‘tuiteros’ ” quiénes respondieron al llamado de Robles para integrar el contingente y que ahora busca organizarse y para ello “requiere de liderazgo para constituir y dar identidad a un grupo de intereses afines”.

De tal forma que la reunión convocada con carácter amplio e incluyente para la creación del contingente tuiter derivó en reunión de seguimiento a las acciones llevadas a cabo por un grupo ya organizado en torno a “una misma agenda” particular y previamente establecida. Parecería entonces que el #contingentetuiter es un grupo de activistas predispuesto a solidarizarse y movilizarse por una causas coyunturales y del fashion oenegero.

“La gente consciente (y muy inteligente) se une al contingente” fue la consigna en la reunión. Sin embargo, resulta contraproducente para las causas convocar “ampliamente” para la fundación de una organización sin objetivos claros. Convocar a los seguidores para realizar acciones, sin conocer las causas es hacer del activismo en derechos humanos una ideología que deja de cuestionarse y pierde de vista las razones y las causas. Nada más dañino que hacer porque se cree que se debe hacer. “Tiene una causa…(Si nos gusta) Nosotros lo apoyamos” fue la conclusión del evento.

El activismo en las redes sociales es una consecuencia misma de su existencia. Cualquier medio de comunicación es un canal para una causa. Ese activismo surge de forma espontánea, es radical, irreverente, horizontal y sumamente efectivo. Como guerrillas, aparece y desaparece cuando es necesario. ¿Por qué querer domesticarlo por medio de la organización? ¿por qué darle nombre y apellido y liderazgos?. Lo que la acción colectiva y espontánea crea en su forma más pura se corrompe cuando se institucionaliza. ¿Por qué ordenar políticamente lo que las fuerzas sociales han creado en su propio caos?

Ofrecer que la toma de decisiones se dé a través de una “actitud democrática” no tiene ningún sentido por obvia. La promesa de que se buscará abarcar la plétora de causas y asuntos urgentes tampoco es suficiente. México no requiere de una entidad “certificadora” de causas ni de “tweetstars” que encuentren  las causas correctas, que descubran el hilo negro del activismo social y de la defensa de los derechos humanos.

En el borrador del #contingentetuiter se lee que tiene como principios, entre otros: 1) “ser un espacio abierto, autónomo e incluyente”; 2) “participar en el espacio público con base en el derecho a la comunicación, la libertad de expresión, el acceso a la información y la libertad de manifestación pacífica, y bajo los principios del diálogo, la igualdad y la no discriminación”; y, 3) “promover y hacer visibles las causas sociales y civiles al servicio de la mejora de la democracia y la paz”. Estos principios no son más que generalidades presupuestas que reducen la complejidad del universo social y las razones de los individuos.

Las causas están en el mundo real, las redes sociales funcionan para que individuos no sindicalizados las apoyen de la forma más honesta posible, porque se da desde el espacio total y absolutamente personalísimo. No son necesarias estructuras ni líderes. No son necesarias tampoco las pasarelas autocomplacientes o espacios para hacer nuevas amistades, el ligue de fin de semana y el momento para que sus integrantes decidan con un “twibbon” de ocasión encontrar “seguidores” al tema de la agenda.

Las buenas intenciones no se juzgan. Sin embargo, es legítimo dudar de la tendencia de querer organizar y ordenar las fuerzas y movimientos sociales. Es válido cuestionar las pretensiones totalizadoras y oportunistas que se reflejan en el lenguaje y las autodenominaciones del cualquier grupo social. Es necesario preocuparse cuando el activismo se convierte en ideología y las causas se vuelven secundarias. En twitter, los 140 caracteres son escasos, se deben de utilizar de manera inteligente, sin consignas y con la conciencia de que el virtual, es sólo otro campo más de los muchos en donde se tienen que dar las luchas por las causas sociales… ¬¬  #contigentetuiter

@Juan_Calaveras  @Dr_Rigo_ Mortis

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8 comentarios en “Consideraciones sobre #contigentetuiter

  1. Gracias por el texto, contiene muchas reflexiones que atender. Me gustaría saber donde toman esta cita “Tiene una causa…(Si nos gusta) Nosotros lo apoyamos”, entiendo que si está entrecomillada es una cita. Saludos cordiales.

  2. “La gente consciente (y muy inteligente) se une al contingente” fue la consigna en la reunión…. hola otra vez, me gustaría si tienen la fuente de esta afirmación, gracias otra vez.

  3. Hola, soy uno de los que estuvimos presentes el domingo en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y acabo de leer tu crítica.
    Como primera observación, no se está tratando de institucionalizar causas o movimientos, sino de darle forma a un grupo de apoyo a las mismas. Desde hace meses, los que estuvimos en la reunión ya estábamos apoyando otros movimientos, principalmente al Movimiento 5 de Junio, sólo que no nos habíamos reunido para organizarnos; esta reunión fue para compartir experiencias y, sobre todo, darnos una estructura interna, no para darle una estructura a los movimientos que vamos a apoyar. En un momento teníamos que proponer una serie de normas o principios: tu mismo lo mencionas, están en un borrador, es decir que no son las normas definitivas, todavía hace falta discutirlas y hacerlas más concretas.
    Como segunda observación, en ningún momento nos asumimos como líderes de los movimientos a los que vamos a apoyar, o como una entidad certificadora que diga que vale la pena apoyar y que no, nunca se mencionó algo así y ni tenemos la intención de hacerlo. Y de hecho no podríamos hacerlo: son tantas las acciones que se propuso apoyar que es muy probable que no tengamos la capacidad de apoyarlas a todas, nuestros recursos son limitados.
    Por último, es muy valiosa tu opinión porque mencionas varias situaciones en las cuales sería lamentable que cayeramos. Son puntos que se tendrán que poner sobre la mesa.
    ¿Cuánto duraremos como grupo? Realmente no importa, de hecho antes de la reunión Jesús mencionó que si no llegaba a funcionar nuestro intento, que lo dejáramos por la paz. Lo que si importa es que las causas no mueran, y hablo por varios de los que estamos en ese grupo al decir que no nos importaría que el #contingentetuiter muriera por darle vida a otras causas.

    1. Cuando alguien habla de “estructura interna”, “proponer normas o principios”, la referencia inevitable es a un proceso de institucionalización. Sobre eso opinamos y también sobre los puntos que enumera @RoblesMaloof en su blog. Ahí menciona como primera enseñanza del proceso de #contingentetuiter la necesidad de un liderazgo. Atte. El Modernísimo

  4. Gracias por las críticas que hacen al contingentetuiter, algunas observaciones nos servirán en el futuro. Quisiera pedirles que no utilicen comillas que pudieran confundir a sus lectores entre declaraciones de integrantes del contingente y el sarcasmo de El Modernísmo.

    Saludos!

  5. A veces el lenguaje autoritario nos ‘coloniza’ cuando hablo de liderazgo hablo de liderazgo colectivo como el que ha habido en meses de acciones.

    Està bueno el debate!

    1. La aclaración es sumamente pertinente para quienes participan y participarán, pero más que precisar con adjetivos dejemos que el tiempo y el desarrollo de la iniciativa respondan. Más que un “lenguaje colonizado” (son también paréntesis sarcásticos) es un discurso que parte de la evidencia histórica. Es pues una opinión que expresa nuestras dudas, ni más ni menos.

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